miércoles, 9 de marzo de 2011

Este jueves un relato: Ella.

De reojo la veo mirarme y como un susurro me llegan sus pensamientos, claros y concisos, esos que nunca me dirá en voz alta...


“Me he equivocado, yo que siempre he renegado de mi papel de ama de casa y madre, con la de cosas que podía haber estudiado, aprendido y la de profesiones que me hubiera gustado realizar sin poder hacerlo por la época, por las costumbres, por la sociedad, por no hacer de menos a su padre, con lo que he luchado para que todo lo que no pude ser lo fuera ella y mírala, en casa de nuevo tras abandonar por segunda vez a su marido, ni que le pegase, mi yerno es una buena persona, no lo entiendo, sola, sin marido, sin hijos, trabajando todo el día para llegar a casa sola, los niños criados con la tele y las maquinitas esas de tiros y el ordenador, son ya mayores, lo sé, pero desde pequeños se han tenido que valer por sus medios, a ella nunca le ha faltado la tacita de café por la mañana y su tostada, ni su comida, ni su ropa planchadita, ¡si cuando se casó no sabía ni freír un huevo!, y mi nieto con doce años se planchaba solo la ropa, de que ha servido tanto estudiar, tanto sacrificio, no sé yo, no sé, creo que a las mujeres nos engañaron con eso de la liberación y el derecho al trabajo, he sido dueña de mi casa, respetada y amada, y no supe valorarlo, sigo sin hacerlo a pesar de todo, pero y a ella ¿de qué le ha servido?. Si, es una mujer independiente y por ello está sola... les falta espíritu de sacrificio para mantener un matrimonio y una familia...”


Mira a mi padre, con el que pelea todos los días y se acerca y lo abraza y le da un besito suave en la mejilla, mi padre le sonríe regodeándose del mimo y yo sonrío por dentro porque me encanta verlos así, pero sé que la vida es una noria y puede subir y bajar en un solo día, sé que razón no le falta, pero no cambiaría mi vida por la suya, de eso estoy segura, ella ha tenido suerte, pero cuantas mujeres tuvieron que aguantar en un matrimonio infernal por no poder valerse por si solas. Ahora en cuanto termine de escribir esto llamaré a mi hija que estudia fuera, la animo a que se prepare mejor que yo para la vida, para que sea mucho más independiente y libre en su pensamiento para que no se deje influir por reglas o normas “morales”, la única moralidad válida es no hacer daño a los demás ni a uno mismo, el resto, solo son dictados de moda que cambian de un lugar a otro, somos iguales mujeres y hombres, una pareja solo es válida si te aporta algo, nunca si es un sacrificio conservarla, nunca si tienes que aportar más de lo que te da, eso es lo que ella no ha podido aprender ni experimentar, mejor sola que mal acompañada y desde luego mejor poder tener la libertad para elegir como se quiere estar.

25 comentarios:

Manuel dijo...

Cuanta razón tienes, Susurros, pienso que la mejor liberación y equiparación de la mujer es tener la capacidad de ser independientes y autónomas, después cada una eligirá su camino según lo desee pero no por obligación sino por libre elección.
Un beso

Susurros de Tinta dijo...

Hay otra cosa además de la independencia y la libertad que es el respeto por lo que el otro elija y ya no me refiero solo a las mujeres, una mujer que decida quedarse en casa y cuidar de su familia se ve hoy tan ridículo como el que lo haga un hombre, cuando nos respetemos unos a otros, seremos verdaderamente iguales, pero que dados somos a ver la normalidad desde nuestro propio punto de vista... mi hijo dice que sus compañeras de clase son más machistas que los chicos y eso me preocupa Manuel, miles de besosssss

Gastón D. Avale dijo...

y libre en su pensamiento para que no se deje influir por reglas o normas “morales”, la única moralidad válida es no hacer daño a los demás ni a uno mismo, el resto, solo son dictados de moda que cambian de un lugar a otro.......NUNCA ESTUVE TAN DE ACUERDO... me suena a que lo he escrito yo... sin dudas, opino al 100% igual que esta frase.... por eso quizás me considero anarquista utópico, la única ley es mantenerse bien con el otro y con uno mismo... evitar esa maldad... pero bueno, qué es bueno y qué es malo cambia para uno y para otro... hermoso relato, besos!

LUNA dijo...

¡Me ha encantado!!!!
La verdadera libertad, está en poder elegir lo que uno quiere ser.
La verdadera generosidad está en dejarlo hacer.
Una pareja, cuando se une, debe ser para aunar, para sumar, para crecer juntos, con un proyecto de felicidad para ambos.

Si una de las partes tiene que sacrificar lo que no le nace de forma natural, ya no es una pareja, es un sometimiento de uno en favor del otro...

Yo tengo dos hijos varones y siempre les digo a mis nueras que nunca dejen de ser independientes, que ese es su gran logro y don.
Ojalá llegue el dia que todos lo vean así.
Besitos

San dijo...

Susurros de acuerdo totalmente, la libertad de una mujer o de un hombre reside en el poder de elección. Si una quiere estudiar, trabajar, ser ama de casa, camionera, bombera etc, tiene que poder elegir, tiene derecho a elegir sin que le venga impuesto, y claro esta el respeto a esa elección por el resto es primordial.
Muy buen relato un beso.

Primavera dijo...

Eso es lo mas importante que ella pueda elegir y no que se vea haciendo siempre lo que el marido diga y despues los hijos, sin haber nunca podido decir queria hacer esto pero no lo pude hacer..
Maravillosa historia
Primavera

Susurros de Tinta dijo...

Mi querido Gastón, sonrío al ver que alguien tan joven pueda estar deacuerdo conmigo, por cierto, he ido a tu casita pero no he visto colgado tu relato, luego me paso a ver si lo has colgado.
Luna, perfecta síntesis de mi relato, se nota que has sabido leer entre líneas, me da que tus nueras tienen mucha suerte porque habrás educado a tus hijos para ser una PERSONAS estupendas!!!.
San, ahí es donde las feministas jugaron un papel muy importante, eso si, ahora digo yo que puedes elegir ser lo que quieras, pero no por el simple echo de ser mujer que te faciliten las cosas que a los chicos les ponen más difícil, sigo en desacuerdo con la descriminación positiva...
Primavera, que triste es vivir soñando con algo que nunca se ha podido hacer, a lo mejor si hubiese podido no lo idealizaría, una vez dijo mi hija, algo así como "nunca pensé que podría ser tan infeliz por alcanzar mis sueños", pero si lo hay, es que nunca te hayan dado la oportunidad de alcanzarlos...

maria jose moreno dijo...

Lo primero un abrazo apretado como a nsoostros nos gusta ;-) por el reencuentro en este espacio. Te echaba de menos. Te felicito por tu relato y porque veo que en el fondo coincidimos en mucho y llevas toda la razón el poder elegir es la libertad y sólo así seremos lo que debemos ser.
Un besazo

Matices dijo...

Andamos en una misma sintonia, el respeto hacia las decisiones que cada persona toma independientemente de su condición o sexo. Vivir la vida con la libertad de poder decir esto es lo que decidí y lo que deseo, aprender de las equivocaciones, en fin, vivir, que no es poco...

Besos,

Por cierto, cuando vivamos la Semana Santa y la feria quedamos pendientes de la cañita en el "Salvador", ¡¡que recuerdos!!...

javier dijo...

y yo que no me como el coco ?
quizas sea a que soy simplón y no espero más allá de lo que yo doy
Y doy mucho...te lo aseguro
Pero lo fabuloso es que recibo más que lo que doy
carpe diem

Susurros de Tinta dijo...

Tocaya!!!, esos abrazos me gustan, jejeje, más bien me encantan, asi que si todo va bien me parece que nos daremos otro en breve no?, la libertad es la cuestión, siempre que no se confunda con libertinaje y respetando al de al lado...
Matices, no solo no es poco, es muy complicado, la vida no es sencilla, pero bueno, a veces es estupenda siempre que podamos elegir más o menos, esa cervecita está pendiente que lo sepas!!!
Mi marinero de agua dulce, eres tan simple como el complejo mar, a quien quieres engañar a estas alturas y cielo, lo que te dan siempre es equiparable a lo que tu das, miles de besosssssss

Pepe dijo...

Un magnífico relato para glosar la necesidad del ser humano de ser autónomo, independiente, libre. La capacidad de poder elegir es uno de los más preciados objetivos del ser humano. El respeto hacia esas decisiones, debería constituir una de nuestras primeras preocupaciones. Cuando esto sea una realidad, la discusión hombre vs mujer o viceversa, carecerá por completo de sentido.
Un abrazo.

Teresa Cameselle. dijo...

En muy pocas generaciones el cambio en este país ha sido tremendo. Hasta ayer, durante la dictadura, aún vivíamos en el siglo XIX en cuanto a derechos y obligaciones de la mujer, y así se criaron nuestras madres, y muchas aún no se acostumbran al cambio. Nuestras hijas, por suerte, viven plenamente en el XIX, que nadie les diga por donde seguir su camino, que nadie les ponga pañuelos en la cabeza ni esposas con forma de anillos.
Bien contado.

MARISOL dijo...

La libertad es poder elegir con independencia lo que uno necesita para realizarse. Y muy de acuerdo: la única moralidad válida es no hacer daño a los demás ni a uno mismo, el resto, solo son dictados de moda que cambian. Me quedo con esta frase genial de tu interesante relato. Un beso

CAS dijo...

Cuando leo un planteo hecho así, de esta manera tan íntima y coloquial, solo pienso: Con qué gusto me sentaría y conversaría de este tema café por medio! Porque da para tanto....
Algo digo: como en todo, no hay recetas, y como bien dices, la vida es una noria, y a veces estamos arriba y a veces abajo, y lo que se da por amor, generalmente luego no nos pesa, cuando advertimos lo que hemos perdido en esa entrega. Cada uno debe poder elegir como vivir, solo o acompañado, independiente o en pareja (que tampoco quiere decir que uno no sea autónomo, pero claro... en fin..nos entendemos, jajaj)
El rol de la mujer no es menor, y te digo, a veces escucho decir: bueno, "ahora me voy a dedicar a ser yo..." Por suerte siento que siempre he sido yo, aunque haya tenido que dejar mucho en el camino en mi construcción de una familia, quizás relegué aspectos profesionales, etc. pero no siento que no haya sido yo. Fui yo siempre, y lo elegí y hoy no paso facturas (lo único que faltaría, jajaj nadie me las iba a pagar) y sigo eligiendo, y decidiendo...Es cierto sí, que no siempre es así, pero tampoco nos engañemos.. En fin. no te lo dije? tenemos que tomarnos un café, y seguir charlando!!!
Tu relato, me disparó!!!! qué bueno...
besos

Tésalo dijo...

Realmente, hemos elegido... ¿hasta qué punto, sin embargo somos conscientes de la calidad de eso que se nos ofrecía?
¡Mira, que me advierten cosas de manera muy manida!
La felicidad, no la da el dinero...
La felicidad, no te la dará el consumo, ni las apariencias...
¡La seguridad, no es mucha policía!
Mejor un antipático en los tratos...
¡No!
Yo he cambiado con la edad. Sin embargo vivo de la misma forma.

Any dijo...

Nada que suponga un "sacrificio" puede ser tan bueno, porque uno es humano y luego termina pasando facturas a diestra y siniestra.
La vida es una elección permanente y es sabio no ya quien elige bien (claro!) sino principalmente el que se anima a elegir (ahora que pienso recuerdo que una vez escuché que "no elegir" también es una elección, negativa, pero elección al fin). La mujer ha tenido coartado ese poder de elección durante mucho tiempo y por muchas causas. Y aun hoy, aunque parezca increíble, camina un paso detrás del hombre en este terreno: por ocuparse de la casa, de los hijos ... . La mujer se diversifica mucho mas que el hombre, siente muchas mas presiones.
Por último quería decir que estoy de acuerdo en que estudiar, leer, aprender es la única forma de que no puedan manejarte, es la forma de darle lucidez al pensamiento, fundamental.
Me embarullé un poco, culpa tuya que me hiciste pensar (a esta hora! jajajaj)
Un beso Su

Susurros de Tinta dijo...

Está claro que Mar nos ha planteado un tema peliagudo, pero quiero resaltar que si la mujer carga con el peso de las tareas de la casa es en la mujer donde reside el cambio de este rol, no cometamos la misma equivocación que nuestras madres y eduquemos a nuestros hijos varones igual que a las hembras, a veces queremos cambiar el mundo sin empezar por cambiar lo que tenemos más a mano, nuesta casa, no te quejes Any, que ahora para mi es temprano y vuestros comentarios también me hacen estrujarme la neurona oxidada y dormida, jejeje, miles de besossssssssss

Natàlia Tàrraco dijo...

Susurrus, susurradora de palabras acertadas. Nos equivocamos, si, se da por hecho, de los errores aprendemos. A cada cual su elección, su tiempo, su forma de vida libremente escogida, con equivocaciones y aciertos. Ser una misma, la que sea. Mujer llamada ama de cas, hizo lo que pensó mejor, honestamente, mis absolutos respetos. Mujer determinada a salir de casa, a no soportar un amor que ya no es, otros conceptos a la hora de educar, otras mentalidades, mis absolutos respetos. ELLAS somos múltiples, diversas y contradictorias !salve! Muuuchas ELLAS hay en ELLA.
Jejeje, Susus, despierta la neurona que la tienes muy brillante, felicitaciones + besito.

Carmen Andújar dijo...

Susurros, a veces es dificil saber lo que se quiere en la vida, ésta en si misma es una prueba tan grande, que todo el mundo no está preparado para superarla, y si, lo principal es tener la capacidad de elección y esa autonomía necesaria para seguir un camino.
Un abrazo

Ceci dijo...

Susurros me ha encantado este relato tuyo. Que tiene muchas aristas que promueven la reflexion.
Es dificl y supongo depende del prisma con que se lo mire. Entiendo a la mujer de su "época" por así decirlo, su concepto de sacrificio (ojo, que tampoco tiene que ser en el sentido de carga insoportable, que para algunas lo fue) me refiero en el sentido de tirar todos para adelante, la casa, la familia, y ven muchas veces a la mujer de hoy, que parece bastante mas inestable, poco tolerante al fracaso (y como el balance de la vida se mide por los resultados tangibles) parecen tener una vida desastrosa. Es comprensible en ambos apectos. Rescato por supuesto la autonomía, el respeto y la libre elección fundamentalmente.
Brillante e intimista relato, de los que me gustan a mí!
Besito

Juan Carlos dijo...

Generaciones sufriendo, buscando el papel que puede vivir una mujer en la sociedad, en el matrimonio.
Que padecimiento han pasado algunas, que dificultades viven otras, que sin sentido, que falta de lógica en las relaciones de pareja, en las que tantos tapujos nublan lo que es una unión de dos PERSONAS, con todo lo que ello implica.
Me encanta leerte cada jueves, amiga. Muchos besos

alfredo dijo...

En algún momento, las cosas ya empezaron mal, tan mal que se necesitarán muchas vidas, muchas generaciones para reconducir los comportamientos al terreno de la normalidad, de la igualdad y del respeto y asumción de las decisiones de cada uno.

Y sin embargo, parece tan sencillo... vive y deja vivir.

Besos

rosa_desastre dijo...

Precioso relato de una cotidiana realidad, aunque no todas tienen el privilegio de poder elegir, de saber elegir, de querer elegir. Me suena, me suena mucho ese tipo de felicidad. Nunca es tarde, me pondre manos a la obra, igual saco un sobresaliente.
Un beso

Medea dijo...

Querida Sirena, no creo que exista mayor fracaso que lamentarse de lo que se pudo hacer y no se hizo, es mejor calzarse las botas y comenzar a hacerlo hoy, ahora, lo que pasó, pasó, y aun es tiempo de tomar decisiones, de no aguantar al lado de quien no nos aporte lo que esperábamos o lo que se nos prometió en su día. Aún hoy conozco a quien sigue al lado de EL porque ELLA tiene miedo a estar sola, porque tiene miedo a ser autosuficiente y eso es que ni ELLA cree en si misma, solo se lamenta y siempre dice "si yo hubiera sabido que..." "si yo hubiera sabido qué..." Me duelen esas mujeres cuya valía a sido anulada, bien por un padre, por una sociedad, por un marido por unos hijos. Eduquemos igual a niños y niñas porque ellos son el futuro en una sociedad de verdadera igualdad. Me ha encantado tu exposición, tan bien contada. Un besito grande y un montón de cariño.