jueves, 5 de marzo de 2015

Este jueves un relato: Con título sorpresa.

Para la convocatoria de este jueves Dorotea que es quien nos conduce nos retaba a asignarnos un título y escribir sobre él, me parece divertido y original a mi me ha asignado:
Romance de un ultaligero.


Erase una vez un ultraligero que se enamoró de una roca perdida en medio del mar.
Puede ser que viera en ella la consistencia, el peso, la rotundidad de sus formas tan contrarias a él mismo… ya sabéis que los contrarios se atraen.
Estaba desesperado por acercarse a ella y no sabía cómo, ¡eran tan distintos!
Pero mira por donde Cupido siempre encuentra extraños caminos para sembrar el amor.
Resulta que en esa roca solía parar una sirena que se entretenía oteando el horizonte vigilando por si aparecían náufragos a los que salvar.
El piloto del ultraligero también miraba hacia el horizonte pues siempre soñaba llegar un poco más allá.
Cupido sonrió e hizo que se cruzasen las miradas de sirena y piloto.
Ella al verle pensó que sería fantástico volar y él al verla a ella que bucear en los océanos debería ser toda una aventura.
Aterrizó sobre la roca con el ultraligero y se posaron sus ligeras alas sobre la roca estática y dura.
La roca se estremeció al notar el leve roce de algo tan sutil y delicado y el amor surgió llenándolo todo, invisible y tan presente como la sal en el agua.
Hicieron el amor entre el cielo y el mar, el agua se onduló de placer al ritmo de los latidos de los amantes, el viento se llevó los susurros de las hermosas palabras de amor que cruzaron entre jadeos e invadieron todas las costas de alrededor.
Aún hoy, si os sentáis en la orilla del mar con los pies en el agua sentiréis esa pasión que traen las olas de aquel inigualable encuentro y si sabéis escuchar, oiréis todo lo que se dijeron roca y ultraligero, no podéis escuchar con los oídos, si no con el corazón, probad.

Lo que pasó entre la sirena y el piloto no pensaréis que pienso contároslo ¿verdad?, que las sirenas somos muy discretas con nuestras cositas, ¿o no?, bueno, ya veremos, si os portáis bien, éso, os lo contaré otro día.

25 comentarios:

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Que bueno volver a saber de vos.
Creo que podría imaginarme lo que pasó entre el piloto y la sirena acuatica, la mermaid. Se podría pensar en un romance entre el piloto y una siren, una sirena alada. Pero las emociones son imprevisibles, sobre todo cuando interviene Cupido.

Dorotea dijo...

Como escrito con una pluma ultraligera, sobrevolando el hondo mar de las emociones que -al igual que tu relato- nunca revela todos sus secretos. Como siempre, un gusto leerte. Un abrazo

Anónimo dijo...

Secundare lo dicho por Dorotea y tambien te dire que he quedado a la espera de la continuacion del relato. O no! Quien sabe.
Un abrazo.

Susurros de Tinta dijo...

Cupido, ais Cupido! Es que por ayudar al ultraligero va y enreda a una sirena acuatica con vértigo con un piloto! Jajajaja si es que el pobre ko da una!
Mi querida conductora de este jueves! Pero que inimaginación tienes! Lo que me he reído con los títulos!
Quieres que te lo cuente? Seguro? Mmm anda acércate que te lo susurro. Uno suave.

Susurros de Tinta dijo...

Cupido, ais Cupido! Es que por ayudar al ultraligero va y enreda a una sirena acuatica con vértigo con un piloto! Jajajaja si es que el pobre ko da una!
Mi querida conductora de este jueves! Pero que inimaginación tienes! Lo que me he reído con los títulos!
Quieres que te lo cuente? Seguro? Mmm anda acércate que te lo susurro. Uno suave.

José Vte. dijo...

Nunca hubiera imaginado una historia de amor entre un ultraligero y una roca, claro que si está contado por una sirena algo locuaz (aunque con su retintín misterioso) ya todo tiene cabida en el imaginativo mundo del travieso Cupido.
Que agradable y divertido tu relato, se lee con una constante sonrisa en los labios.

Un abrazo

Montserrat Sala dijo...

Cuando Cupido interviene o se le pone en la cabeza que se enamoren un arbol y una nube, un ratón y una elefanta o un pez y una silla, descuida que se saldrá con la suya. Pore eso a mi no me extraña nada el amor que siente el ultraligero por aquella roca tan bella que lo tienta.

Solo falta un buen narrador com tú para explicarlo.
Saludos..

Tracy dijo...

El amor surge en las situaciones más inusitadas y entre los seres más diferentes.

Carmen Andújar dijo...

Fantástica historia entre el ultraligero y la sirena, una historia seguro que real; aunque pocos se la crean.
Un abrazo

Alfredo dijo...

¡Normal! Ulises en otra vida fue "ultraligero" de ahí su dependencia por las sirenas. Curiosa aventura de amor de una sirena contada por otra sirena. Espero con impaciencia a Aranjuez para conocer -aunque la imagiano- el apasionante final.
Besos

G a b y* dijo...

Convengamos que tu imaginación ha sabido volar! Eso pasa con los ultraligeros, nos llevan donde nadie espera! Me gustan estas historias de amor inusuales que logran además, arremolinar al propio mar. Lo del piloto y la sirena, no lo preguntaré, soy curiosa, pero respetuosa de la intimidad -sobre todo de las sirenas. :)
Lindo ha sido leerte otra vez!
Besos:
Gaby*

Cristina Piñar dijo...

Mira mi sirena que historia nos ha contado. La próxima vez que vaya a la playa procuraré fijarme en todos esos detalles que dices ;-) besos

San dijo...

Las sirenas están ahí esperando, observando. luego llegan aquí y nos cuentan historias tan románticas como esta.
Un abrazo Susu.

Neogéminis Mónica Frau dijo...

Cupido resulta ser muy extravagante en cuanto al destino de sus saetas! jejjee

Pepe dijo...

Todo un auténtico disparate. Una siena que escribe bellas historias de amor, un ultraligero dotado de alma, capaz de amar a una roca que a la vez es capaz de sentir las sutiles caricias de un ultraligero hasta el punto de quedarse prendada de este, una sirena (otra más), capaz de sentir por un piloto, un piloto liándose (o al menos eso espero) con la sirena.... Lo dicho ¡un disparate!, pero a la vez, tan romántico que soy capaz hasta de creermelo todo a pies juntillas.
Un fuerte abrazo.

Matices dijo...


Buenas...amiga ¿ñoña?. Que bien armas estas historias de amor tan imposible como increíble. Ultraligero amor el que profesa por la dura e inaccesible roca. Como el del piloto con la sirena, aunque en este caso tal vez sea más difícil. .. qué bonito es el amor!!
Besos! !!!

Matices dijo...


Buenas...amiga ¿ñoña?. Que bien armas estas historias de amor tan imposible como increíble. Ultraligero amor el que profesa por la dura e inaccesible roca. Como el del piloto con la sirena, aunque en este caso tal vez sea más difícil. .. qué bonito es el amor!!
Besos! !!!

Charo dijo...

Cuando Cupido se empeña en una cosa parece que no para hasta que lo consigue porque mira que es difícil el amor entre un ultraligero y una roca!
Muy bien resuelto el difícil reto!
Un beso

LAO Paunero dijo...

Un Amor por partida doble muy bien relatado y lleno de imaginación llevada
de la mano inspiradora. Lindísimo relato lleno de riquezas ... ¡felicidades!

Nino Ortea dijo...

Buenos días, Susurros:
Encantado de haber disfrutado de tu canto de sirena.
Un gran relato, ágil e insinuante, con un final de los que me gustan: libre a la discreción de nuestra imaginación.
Un abrazo.

Carmen Magia dijo...

Qué bonito escribes...

Una historia de amor muy original y tierna.

Me ha gustado mucho.

Muchos besos

casss dijo...

Los sabios bien saben, cómo hacer el amor entre el cielo y el mar....
Los sabios, y las sirenas!!!!!

Besos y abrazos (serán de verdad prontito????)

Susurros de Tinta dijo...

Un mes! Queda un mes! Aissss que ganitas! Te voy a comer a besosssssss y despachurrarte a abrazos!!!! Jajajaja guapaaaaaa

Susurros de Tinta dijo...

Un mes! Queda un mes! Aissss que ganitas! Te voy a comer a besosssssss y despachurrarte a abrazos!!!! Jajajaja guapaaaaaa

Susurros de Tinta dijo...

Un mes! Queda un mes! Aissss que ganitas! Te voy a comer a besosssssss y despachurrarte a abrazos!!!! Jajajaja guapaaaaaa