lunes, 28 de noviembre de 2011

Mínimo


Enamórate de mi, así, despacito, que casi no lo notes, ni me de cuenta, no es difícil, mira, coge mis latidos y abrígalos entre tus manos cálidas, escúchalos susurrar leves y volátiles, tu nombre, amor, siempre tu nombre, que me pesa dentro tanto que ellos lo van sacando poquito a poco y sin descanso.

¿Qué te cuesta quererme más?, si te lo pondré muy fácil, apenas ocuparé espacio en tu corazón, casi ni notarás que lo habito, déjame en ese rinconcito que no usas y tenías olvidado, no haré ruido, estaré quietecita, tanto, que tendrás que preguntarte si lo sigo habitando.
¿Porqué no me quieres lo suficiente?, todo lo he intentao para que me ames, si cada uno de mis pensamientos te los he regalado, mi tiempo, mis desvelos, mis poemas, si habitas en cada uno de mis versos y mis dedos no saben escribir sin esconder entre líneas, hasta que se desborda, un amor tan grande.
Podría echarte más de menos, pero es que no cabe, ¡hay un vacío que lo ocupa todo hasta minimizarme!

5 comentarios:

Verónica Marsá dijo...

Pues yo creo que nadie se merece ese "minimizamiento"...

Beso bien grande, amiga.

Susurros de Tinta dijo...

Bueno mujer, ya sabes, los deditos sueltan eso y una no se como, al libarar la tristeza, se crece, aiggggggg, estos deditos, quietos!!!, jajaja, gracias cielo, miles de besosssssssssss

Luis de Burg dijo...

veo que verónica no entiende del amor y sus contratiempos, si alguien no ve color ni hermosura en esta entrada, podríamos llamarlo ciego, o simplemente que nunca ha encontrado su propia alma, llorando en un rincón de la casa, tan muda que no te pueda decir nada, tan ciega que no vea esperanzas, tan sorda que aunque le grites no entenderá razones ni palabras, a veces rogar no es estar pequeño, es ser mucho más grande, porque el que no ruega no ama, el que no se humilla no recupera nada, si te crees suficientemente grande como para empequeñecerte, no mereces amar, o no sabes que luchar no es suficiente, o no conoces el amor, como el de alguien que muere tan sólo por verte...

El Éxodo dijo...

Buenas noches, Susu. Como te dije, te encontré, y he entrado a visitarte. A veces no es bueno mostrar por completo los amores que son grandes. A veces esos amores nos pueden llegar a dar tanto miedo que terminamos por colocarnos una coraza que, sin parar los golpes, impide el paso a los abrazos y el beso.

Abrazos para ti. Ha sido un placer conocerte.

Susurros de Tinta dijo...

Mi Demonio, Verónica entiende demasiado de amor, eso me temo, tanto que de alguna forma me quiere sin habernos visto una sola vez, por eso no quiere verme "minimizada"
Éxodo!!!, que rápido eres y que pequeño es el cibermundo, menos mal que no he tenido que buscarte yo porque no te hubiese encontrado. Quien se coloca la coraza?, el que ama o el amado? o es una coraza doble?, yo no se amar de otra manera, si no se contener las palabras para encerrarlas en un verso medido, ¿cómo voy a contener los sentimientos?, éstos tienen vida propia y se escapan por todas partes y campan a sus anchas haciendo desastres y no soy valiente, pero a inconsciente nadie me gana, allá que voy por la vida, a piel descubierta, sin coraza, por lo que me quedo con tus abrazos, ha sido fantástico conocerte y te dejo miles de besosssssssssssssssssssss.