martes, 4 de diciembre de 2012

Un sueño en Navidad

Andabas malhumorado, refunfuñando, mirando con el cejo fruncido a todo el que pasaba por tu lado, te paraste de repente bajo las luces de navidad que ya adornaban la calle y gruñiste sin siquiera mirarme:
-¡Que despilfarro!, las navidades no son más que un invento comercial, en vez de gastar dinero en luces, en regalos que no sirven para nada, ya podrían emplear ese dinero en dárselo a la gente que lo está pasando mal.
Yo no dije nada, volví a caminar a tu lado cuando tú comenzaste a hacerlo de nuevo, y con la cabeza agachada intentaba ocultar mi media sonrisa para que no pensaras que me reía de ti.
Seguías hablando a regañadientes, tu semblante cada vez más serio y viendo que yo no te decía nada de nada, ya no pudiste aguantar más y te paraste frente a mi.
-A ver, dime, ¿qué es lo que le ves a la navidad?, no eres creyente, no te gustan las compras, no necesitas ropa porque te visten tus escamas, siempre me hablas del colorido del fondo del mar, así que las calles adornadas te parecerán grises, entonces, ¿qué es lo que te gusta?, venga, dime.
Me acerqué a ti y te abracé para poder susurrártelo al oído y decirte:
-Me gusta que alguien tuviese un sueño y que en vez de olvidarse los humanos fueseis capaces de alimentarlo y hacerlo crecer y lo que es más sorprendente, compartirlo al unísono en muchas partes del mundo, y que de una forma u otra, la idea del amor y la paz lleguen a la vez a todos los rincones, no deja de sorprenderme el corazón humano, eso es lo que me gusta de la Navidad y si no me cuentas que es lo que te pasa en realidad, el porqué a ti no te gusta o que es lo que te pasa hoy, niño, no sabré como ayudarte, si es que te puedo ayudar a aprender a soñar.
A veces hay que dar un descanso a la mente, dejar de exigirse constantemente y abandonarse sin racionalizarlo a una idea, apasionarse y entregarse a ella y simplemente descansar y disfrutar, ¿me dejarás entonces enseñarte a soñar?, porque me has llamado para eso, ¿no?.
Sentí como la tensión de tu cuerpo se relajaba, rodeaste mi cintura con tus brazos y por primera vez desde que nos encontramos te dejaste abrazar y me devolviste el abrazo.
En un suspiro casi imperceptible dijiste, “estoy muy cansado”, y escondiste tu cara en mi melena.
-Pues ya sabemos por donde empezar, hoy solo descansaremos de la realidad, solo para volver a coger fuerzas, niño, pero hoy, solo nos dedicaremos a soñar y estas bonitas luces navideñas nos van a ayudar.


Epílogo:
No es malo soñar, no podemos sostener sobre nuestros hombros el peso del mundo constantemente, y no es malo olvidarse un ratito de las penas, de los problemas y disfrutar un poco de la Navidad, de los sueños y volver con energías renovadas para caminar con pié firme por el suelo, y eso lo dice una sirena, que mira que le cuesta…

11 comentarios:

Anónimo dijo...

Precioso ..... aunque yo sólo encuentro un defecto al tema éste de la navidad. No entiendo por qué necesitamos de una fecha para entregar amor, acordarnos de nuestros semejantes e intentar dar algo de nosotros mismos. En realidad gente necesitada la hay a montones todos los días, y sería bueno acordarse de ellos a diario.
Y soñar, siempre.
Un abrazo.

Luis de Burg dijo...

me gusta tu texto, pero no comparto la idea de que en este cuento seas una sirena, porque se distosiona la idea original, creo que algunas veces tienes que ser una persona normal para poder contar algo que fluye dentro de ti..... una vez escuché algo similar de una persona que fue mi amigo muchos años, tratando de arruinar la magia navideña a los demás, como si se tratara de alguna peste que malograra toda su existencia, reclamando, refunfuñando, que en vez de gastar en luces y en regalos que no sirven para nada, deberían la gente de hacer algo por aquellos no en verdad no tienen, en eso lo con una sonrisa gigante le dije, entonces tú no has comprado ni luces ni regalos tontos? él me dijo que no estaba para perder su tiempo como los demás, entonces le volví a peguntar, entonces le comparás algo a los niños que no tienen que comer? me miró con ojos de asesino y simplemente se quedó en silencio, entonces le dije, si de niño nunca te dieron regalos, creo que es tiempo de hacer algo por lo niños pobres que como tú esperan que alguien les regale algo por navidad, pero tú sólo eres un patán quecritica a otros pero tampoco hace nada al respecto, las mierda que lanzas a los demás es la misma que tienes pegada a tu rostro, al menos yo, no recibí regalos en navidad porque mis padres eran muy pobres y santa claus sólo le ragala a los niños ricos, pero hoy tengo al oportunidad de regalarle a todos mis sobrinos algo con el que recuerden de que alguien se acordó de ellos....

Natàlia Tàrraco dijo...

Sirenita mía, te añoroba.
No es malo soñar ni en lunes ni en martes, ni incluso en navidad que parece que toca hacerlo.
Lo malo de la navidad,jejeje, es que hay el día después pero por soñar que no quede, hay que persistir. Mimos espumosos.

casss dijo...

Que el lindo es verte volver y con estas palabras. Alimentar sueños... no hay otro camino. Alimentarlos e ir por ellos!!!

un fuerte abrazo sirena guapa!

Juji dijo...

Estoy de acuerdo contigo Pepe y con la sirena... nunca dejemos de soñar... Me ha encantado tu bellísimo y positivo escrito.
Un abrazo.

Pepe dijo...

Mi bella sirenita, te diré que coincido plenamente con la bondad y conveniencia de ese espíritu navideño que parece embargar al ser humano cuando llegan estas fechas. No es tanto una cuestión de creencias religiosas sino de acercamiento a los demás, de mirar al otro con un sentimiento de amor y paz. Ojalá que ese espíritu que parece inundarnos durara los 365 días del año, pero dado que lamentáblemente no es así, no es malo que dure al menos lo que duran estas festividades navideñas. Sueño con una Navidad perpetua sin hambres ni guerras, pero sé que es una utopía irrealizable.
Un fuerte abrazo.
P.S. Tu abuelo, genial. Firmo por llegar a su edad con tan buen aspecto.

rodolfo dijo...

Soñar es para mi un verbo precioso. Aunque personalmente he descubierto que te lleva a falsear
la realidad. Hoy leí a Neo , en su entrada dice y es cierto de toda certeza, que cada 7 años nos renovamos completamente. Estos días por lo que se ve, me ha tocado renovarme y ser lo que en verdad soy
Un beso sirena

censurasigloXXI dijo...

Pues no sé por qué será pero no puedo pasar un año sin celebrarla... eliminando los elementos religiosos y pensando en el paganismo, si no pongo un árbol adornado en casa que me propicie en casa una dulce prosperidad, creo que pondría el árbol en agosto o cuando ya no pudiera mantener más el aire en los pulmones por no estallar de ganas (no sé si me explico o me he hecho un lío entre tanta ola marina...)

Sirenita susurrante, un gran beso y un café de lujo!

Espíritu Destilado dijo...

He soñado siempre. Con o sin navidades. Por eso las pesadillas las guardo en el bolsillo del pantalón.
Estoy esperando que la sirena se asome por mis playas. :)






Susurros de Tinta dijo...

Mi Hechicero, eso, como dice mi querido Pepe es una utopía, pero a mi me gusta ser utópica, asi al menos ponemos un camino hacia cosas mejores, los dos soy personas de buen corazón, por eso os gustaría un mundo perfecto, lo se, por eso os quiero tanto, jejeje, y no solo en Navidad que conste!!!
Mi Demonio, no se que te pasa ultimamente que siempre entras en mi casa en tropel, mis cuentos siempre son de la sirena, jajaja y el colmo es que la culpa de que yo sea una sirena en la red la tienes tú!!!, la mujer se pasea alucinad por las calles embobada con las luces e impregnada del espíritu navideño.
Las chicas también están por la labor de alargar las navidades todo el año, yo me apunto, venga ese árbol en agosto, jajaja, me encanta!!! y voy a ver quien es ese espiritu destilado, como las bebidas espirituosas, jajaja, que emoción, a ver que me encuentro en la excursión, voy para allá!, miles de besosssssssssssss

Juan Carlos dijo...

Se me había pasado esta entrada y mira, rastreando jueves he tenido la suerte de leerla.
Me ha gustado tu visión de sirena, es cierto que ese escepticismo (yo lo soy), nos puede amragar y vale más disfrutar, aunque sea a la señal de ¡ahora! como suele pasar en estas fechas que no hacerlo.
Además, bello mensaje. Muchos besos, amiga.